Colección
de estética urbana que invita a la modernidad y a la innovación.
Dinámica, de cortes puros y minimales.
Básica y depurada de toda ostentación.
Con claro sabor oriental.
Es una colección basada en un estudio de patronaje, que juega con el
detalle de los cortes y las pinzas, alzándolos al primer plano y produciendo
efectos estéticos muy refinados.
Detalles que hacen que las prendas adquieran una nueva identidad consiguiendo
un equilibrio perfecto entre elegancia y simplicidad.
Colores, blanco y negro,
que reflejan la pureza y una atmósfera relajada
conseguida por una visión personal del Ying y el Yang y de la cultura
Zen.
Se introducen en las prendas pinceladas de color muy sutiles que se expresan
a través de los bieses rojos, naranjas o verdes, que dan ese toque de
cultura mediterránea.
Destinada a una mujer dinámica, que sobre todo cuida el detalle y que
considera que la ropa es el reflejo de sí misma:
“como una segunda piel...”


Son
unas prendas pensadas para ser descubiertas poco a poco,a través de la
búsqueda del detalle como si de un juego interactivo se tratase.
Colección que encuentra su inspiración en los maestros japoneses
y en la escuela belga de Amberes.”.