

Los
pliegues se multiplican aquí y allá, las tablas se recuperan
en las faldas y en los abrigos. Los cortes y las pinzas, llenos de asimetrías
y que se muestran inconexos, dan a las piezas una identidad propia. Las prendas
se van recomponiendo y descubriendo poco a poco. Los volúmenes, pieza
clave en todos los diseños, van creciendo gracias a los cortes, los
pliegues y las tablas, cuyo denominador común es la asimetría
y la arbitrariedad. En definitiva, una colección para una mujer segura
de sí misma, emprendedora, sensual, que se mueve con elegancia, que
ama la diferencia, que juega con la ambigüedad de los sexos: femenina
pero con carácter. Una mujer totalmente cerebral.