Esta
colección es una particular mirada a la primera mitad del siglo veinte.
Desde una perspectiva renovada y vanguardista, a través de cortes asimétricos
y una investigación de patronaje que caracteriza la firma, la colección
desprende feminidad.
Mezcla, contraste de colores y tejidos definen esta colección donde los
bordados a 2 hilos bicolor (método no utilizado todavía en España)
a modo de boceto como si fuese la prueba de una pluma estilográfica,
imprimen carácter a las prendas.
Colores como los naranjas, verdes, malvas, negro o ahumados se mezclan con tejidos
de popelín, lana, chiffon de seda, crepe satén o paños
de lana.
En definitiva una colección que desprende sofisticación con una
estética muy Hitchcok a lo Tippi Hedren.